02 La labor del dramaturgista. Los métodos

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MANO

2. In artistic practice there are not fixed laws of behavior, or tasks that can be wholly defined in advance, not even for the dramaturge. Every production forms its own method of work. It is precisely through the quality of the method used that the work of important artists gain its clarity, by their intuitively knowing – at every stage of the process- what the next step is. One of the abilities a dramaturge must develop is the flexibility to handle the methods used by artists while at the same time shaping his/her own way of working.
(2.En la práctica artística no hay leyes fijas de comportamiento ni tareas que puedan establecerse completamente de antemano, ni siquiera las del dramaturgista. Cada producción da forma a su propio método de trabajo. Es precisamente a través de la calidad del método, a través de ese saber intuitivo que- en cada fase del proceso- muestra cuál es el siguiente paso, que la obra de los artistas importantes alcanza su claridad. Una de las habilidades que un dramaturgo debe desarrollar es manejarse con los métodos utilizados por los artistas al  mismo tiempo que desarrolla su propio modo de trabajar.)
(Marianne Van Kerkhoven, 1994, “Looking without a pencil in the hand”, Theatreschrift, # 5-6)

Cada vez, cada proceso de creación es único e irrepetible. No existe un patrón, ni un modelo que fije cómo deben hacerse las cosas y en el que los artistas puedan instalarse. Cada vez hay que encontrar el camino específico que se quiere o debe recorrer. Y quizás ese es uno de los fundamentos del trabajo de los artistas: esa primera búsqueda es la que hace que se comience a generar conocimiento, o lo que es lo mismo, donde aparece la posibilidad de lidiar con lo desconocido. El método, por tanto, no es algo estático e invariable sino que es algo que está en continua transformación (incluso dentro de un mismo proceso) y que sólo tiene validez dentro del contexto en el que se genera.
Cuando decimos conocimiento no nos referimos únicamente al conocimiento lógico discursivo. El método, en muchas ocasiones, no es el resultado de una labor de planificación, no es algo que pueda definirse de antemano.  Se puede manifestar la intención de trabajar  de una determinada manera, pero en realidad, el método es algo que solo llega a existir en la práctica, a medida que el hacer va teniendo lugar. En este sentido, se puede decir que el método se descubre, es algo que, cada vez, nos pilla por sorpresa. Podemos decir que el saber intuitivo, el que se encarga de señalar hacia dónde seguir, cómo continuar, es un modo de conocer que está entre la imaginación (nuestra capacidad de generar imágenes) y la inspiración (nuestra capacidad de concebir ideas). Está vinculado al olfato, está en el aire, es voluble. La intuición tendría  que ver con eso que Christopher Bollas llama “lo sabido-no pensado” (the unthought-known).
Frente al método que el artista genera en su práctica, el dramaturgista ocupa un lugar delicado. En primer lugar debe entender esa forma de trabajo que se está definiendo en la propia práctica que el artista ha puesto en marcha. Al fin y al cabo, el dramaturgista, no siempre conoce los motivos y cuestiones que han llevado a un artista a  iniciar un proceso de creación y por ello debe descubrirlo. Para eso eso, debe llevar a cabo una labor de observación y análisis que le permita tener una idea de las constantes fundamentales que se están poniendo en juego en el proceso. Pero al mismo tiempo, para hacer esa tarea, debe generar, el mismo, su propio método de trabajo y que éste no  interfiera en el método del artista. En este sentido, el dramaturgista debe desarrollar cierto talento que le permita lidiar con dos métodos activos al mismo tiempo.

Jaime Conde-Salazar

2 respuestas a “02 La labor del dramaturgista. Los métodos”

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