El dramaturgista 4. La casa y la constelación.

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El texto que Perinola escribe por la noche, no tiene el efecto esperado. Parménides lo recibe con gratitud pero no le da más importancia y continúa hablando sin más de lo que se le va ocurriendo. Ni comenta las ideas del texto, ni su forma, ni su misión. Ante el fracaso de la operación y con el fin de alargar las sesiones (y no perder el trabajo), Perinola preguntar a Parménides por su vida y esta pregunta “transforma la sociedad entre ambos hombres”.
Hasta entonces los encuentros habían tenido lugar en la Judicatura, es decir, en el espacio de representación que servía a Parménides de escenario para realizar su trabajo público  pero como este no es el lugar adecuado para hablar de su vida, se trasladan a su casa. Perinola accede a un nuevo espacio de intimidad y, al igual que en el primer encuentro, alucina con lo que ve. Esta vez, sin embargo,  vez es distinto: todas esas columnas, jardines, puertas, mármoles, etc. , aunque le son ajenos, no le excluyen. Al entrar en la casa de Parménides, Perinola entra a formar parte de su espacio privado y, con el tiempo, se convertirá en parte de su cotidianidad. Esto cambia la situación de forma radical: sutilmente, el encargo, el objeto de la llamada original, comienza a desvanecerse ya que, a partir de este momento, se hace evidente que lo que hacen juntos no es escribir un libro (aunque, quizás, al final del proceso sí  hayan producido uno). El sentido del encuentro todavía no está claro. Descubrirlo será la tarea que ocupará a Perinola en los siguientes años. Y para empezar esta pesquisa, nada mejor que recurrir al relato de la vida.
Nada más llegar a la casa-palacio, comienzan a aparecer todos los familiares de Parménides y Perinola es presentado a cada uno de ellos pero sin que haya lugar para la conversación. Es como si Parménides estuviera enseñando las fotos de sus seres más queridos: queda claro que no se trata de que Perinola se integre en la vida familiar sino más bien de que éste se haga una idea del entorno social íntimo de Parménides y, para ello, se nombran y presentan los elementos que lo componen. Perinola no volverá a ver a ninguna de esas personas que acaban de aparecer ante él. Parménides despliega ante el poeta una constelación de personajes que explica su posición y justifica su existencia. Más allá de la figura del Parménides poderoso y triunfador, héroe solitario, aparece otro Parménides que es parte de un sistema de relaciones familiares con una historia particular. Este esquema, en forma de constelación de personajes, es el primer esbozo del trabajo que harán juntos: la cuestión ya no es qué quiere hacer Parménides sino quién es Parménides.

 

Jaime Conde-Salazar

Una respuesta a “El dramaturgista 4. La casa y la constelación.”

  1. rocío dice:

    Qué buen trabajo. Tanto la “labor…”, como la vuelta, cápsulas y en mi caso asideros para seguir adelante. Muchas gracias por alentar.

    Rocío Calvo

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